martes, 28 de junio de 2016

Mirador de la Cabra Montés



Mirador Natural de la Cabra Montés o Puerto del Viento

   
Desde este mirador tenemos una amplia panorámica además de ser un lugar excelente para la observación de aves.

Las vistas hacia el noroeste alcanzan hasta la ciudad de Ronda, hacia el sureste ofrecen la primera visión de la zona norte del Parque Natural Sierra de las Nieves, entre Pico Blanquilla (a la derecha) y Puerto de los Empedrados (a la izquierda).





La red de miradores de la Serranía de Ronda es una iniciativa que permite a los visitantes conocer aspectos de importancia comarcal difíciles de observar a simple vista.

Son balcones de la geografía comarcal para ampliar el tradicional concepto de mirador entendido como punto elevado desde el que se disfrutan amplias panorámicas.

En los miradores de la red se incorporan los tradicionales paneles interpretativos del paisaje con las referencias a los principales hitos (picos, ríos, pueblos, etc).

Sierra Blanquilla.

Cuevas de las Vacas.

Sierra de los Merinos.

Sierra de Ortegicar.


Cancho de la Pepa.

Puerto del Viento.

Vistas a Ronda y a la Sierra de Grazalema.

Sierra de Grazalema.

Macizo de Líbar.

Ciudad de Ronda.


Uno de los animales más emblemáticos de la Serranía de Ronda es la cabra montés (Capra pyrenaica hispanica), un ungulado salvaje endémico de la Península Ibérica que estuvo al borde de la extinción hace medio siglo. De las cuatro subespecies descritas, dos se consideran extintas una tercera se localiza en la Sierra de Gredos y la cuarta, con presencia en Andalucía, se denomina comúnmente como cabra de Ronda, ya que es esta comarca uno de los refugios naturales de la especie y un lugar pionero en su conservación como especie de caza.


Las cabras son animales gregarios que forman manadas por sexos, machos de diferentes edades por un lado y hembras con las crías, por el otro. Los rebaños de los machos suelen ser mucho más numerosos, de más de 100 ejemplares, y en el otoño, durante el celo, buscan a los de las hembras. Las peleas entre machos en la época de apareamiento tienen como cenit el entrechocar de los cuernos, que alcanzan hasta el metro de longitud, una forma de dirimir la capacidad reproductiva de los individuos.





La adaptación al medio montañoso es espectacular, desplazándose por riscos y despeñaderos con pasmosa facilidad, representando a la perfección el ideal de adaptación a la vida más agreste y salvaje. De los 40.000 ejemplares de cabra montés, 30.000 se localizan en Andalucía. En estos parajes se calcula una población de 4.000 ejemplares, un 10% de la población total.





La especie muestra diferencias entre machos y hembras o dimorfismo sexual. Las hembras son más pequeñas (40 kg frente a los 75 kg de los machos), tienen los cuernos más cortos (unos 25 cm) y su pelaje no tiene las características manchas negras que diferencian a los machos de más edad. En ambos casos pueden alcanzar los 20 años de edad, años que quedan registrados en forma de anillos de crecimiento o medrones en los cuernos. Los chivitos vienen al mundo tras cinco meses de gestación entre marzo y junio, cuando la hierba es más abundante y tierna.





En la actualidad, las poblaciones de cabra montés están aumentando en número y en dispersión, colonizando nuevos territorios. Al no contar casi con depredadores naturales, en algunas sierras se han producido muertes masivas por la sarna sarcóptica, enfermedad cuya virulencia aumenta con el hacinamiento y el mal estado de salud de las cabras. La densidad idónea de estos herbívoros es de un ejemplar por hectárea, de modo que a la vegetación le dé tiempo de recuperarse y sustentar una población sana. Por todo ello la especie está considerada como Vulnerable según el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.



Fuente de información: Diputación de Málaga.

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