viernes, 16 de octubre de 2015

Trajano de Baelo Claudia


La colosal estatua del emperador Trajano fue descubierta en la Basílica de Baelo Claudia en el año 1981, se cree que su origen es de comienzos del Siglo II d. C. 
La Basílica es el edificio donde se impartía justicia en las ciudades romanas.




La talla de Trajano está realizada en mármol blanco y mide 2 metros y 67 cm. Su gran tamaño es para destacar el poder imperial. Está vestido con una túnica llamada toga, que era la vestimenta típica del ciudadano romano. Representa al emperador como jefe del Senado y de la Justicia.







Construida en el siglo I d. C., la Basílica era la sede local de la administración de justicia y uno de los grandes edificios públicos de Baelo. Ocupaba el lado sur del Foro, al que abrían tres puertas, mientras existía un único espacio con columnas que sostenían un segundo piso con una galería abierta al patio central, en que se desarrollaba la actividad cotidiana de jueces y magistrados. 

La estatua del emperador Trajano, dispuesta sobre un pedestal revestido de losas de mármol, presidia la sala. La Basílica fue destruida por el gran terremoto que afecto a la ciudad a comienzos del siglo III d.C.






La antigua ciudad romana de Baelo Claudia está situada en la Ensenada de Bolonia, dentro del Parque Natural del Estrecho. La Ensenada de Bolonia está bordeada por la Sierra de La Plata, la Sierra de la Higuera, la Loma San Bartolomé y por la Punta Camarinal.


Laja de la Cueva del Moro en la Sierra de la Plata.



Sierra de la Plata.



Silueta de la Loma de San Bartolome.




Punta de Camarinal.



Duna de Bolonia.




OPERACIÓN TOGADO

Pero la estatua que se contempla en la Basílica de Baelo Claudia no es la original sino una replica exacta. La original se encuentra en el Museo Arqueológico de Cádiz.

Durante el verano del año 1981 se produjo un hallazgo inesperado en Baelo Claudia. A escasos centímetros bajo el asfalto de las pista militar que atravesaba el foro en la zona donde ya se había identificado la existencia de una basílica romana, apareció un estatua togada del emperador Trajano. Aquel hallazgo provocó un fuerte interés mediático que forzó, incluso, que Isidoro Otero, guarda oficial del conjunto arqueológico, tuviera que pernoctar junto a la escultura en varias ocasiones evitando, así, posibles actos de vandalismo o su hurto.

Ante la imposibilidad de acceder con un camión al punto donde se encontraba el hallazgo y tras una valoración técnica, el entonces Ministerio de Cultura decidió sacar la escultura del yacimiento con ayuda de un helicóptero militar que, mediante un arnés ajustado al togado, lo sacó de la ruinas arqueológicas sin dañar la pieza. Paralelamente al interés científico suscitado, se generó un movimiento popular que "literalmente" asaltó el conjunto para evitar las salida de la estatua al Museo de Cádiz, tal como era preceptivo según la normativa vigente.




La pieza queda custodiada por el Museo Arqueológico Provincial de Cádiz, donde ocupa un lugar prominente, en concreto en el centro de uno de sus patios laterales. El patio del museo fue cerrado, cenitalmente, por una montera de cristal que confiere a todo el espacio y, en particular, a la escultura de Trajano una interesante luminosidad que realza su cromatismo.




Era frecuente entre los romanos el realizar esculturas de cuerpos sin cabeza para poder adaptarlos al retrato de distintos personajes, de esta forma, cuando cambiaba el emperador, algunas esculturas oficiales suyas eran aprovechadas sustituyéndole solo la cabeza.

El retrato de Trajano es posible que fuera traído de Italia porque el mármol utilizado es de Carrara y su calidad de ejecución es mayor que la del cuerpo relacionándose con la de otros retratos oficiales del emperador existentes en Roma.



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