martes, 19 de enero de 2016

Castillo del Fontanar de Bornos



Castillo medieval y palacio renacentista de Bornos. Conjunto de planta cuadrangular formado por los restos de un primitivo castillo, denominado de Fontanar, y un palacio de estilo gótico tardío mandado construir en el siglo XVI por Fadrique Enríquez de Ribera, primer Marqués de Tarifa, a la sazón Señor de la Villa de Bornos.




En el siglo XIII Bornos comprendería la extensión que en aquella época tuviera el castillo de Fontanar. Hacia el año 1250 fue conquistado por Fernando III. Posteriormente, Enrique II donó la villa de Bornos a la casa de Marchena, y en el año 1398, por compra, pasó a la casa de Ribera. El Ayuntamiento de Bornos, en 1953, compro la propiedad a la Casa de Medinaceli.







Del Castillo sólo queda en la actualidad, en la esquina Suroeste del recinto, el robusto torreón del homenaje, de sillería, compartimentado en varias cámaras, y un potente macizo adosado al ángulo Noroeste.Los musulmanes construyeron la fortificación en un lugar de abundante nacimientos de agua que le da el nombre de Fontanar.

























Fue restaurado y transformado en Palacio de estilo plateresco en el s. XVI. Una gran puerta, en tiempos chapada en bronce, da acceso a un amplio patio, rodeado de un hermoso claustro con arcos peraltados, sobre los cuales se levanta una galería superior con arcadas de igual clase y balaustrada ojival. En el centro del patio hay una fuente de mármol, traído de Italia, con el escudo de los Ribera.













En el ángulo Noroeste, se destaca hacia el exterior del cuerpo principal del edificio una torre de planta cuadrangular, denominada de Gallardo, que presenta en tres de sus fachadas unos vanos de ventana decorados con motivos similares a los de la puerta de la galería interior, completa la decoración de esta torre unos enfoscados de tracería segoviana y una coronación pétrea de flores de lis de la que sólo restan algunos ejemplares.













Por los flancos Norte y Oeste rodean al edificio unos espaciosos jardines presididos entre arriates de Boj y arrayanes, por un templete decorado con azulejaría de la época. Cierra los jardines por el Sur una loggia deliciosamente italiana, con hornacinas en otra época ocupadas por estatuaria mandada esculpir ex profeso por los propios duques.















1 comentario:

  1. Acabo de descubrir el blog. Me ha gustado mucho. Enhorabuena por las fotografías. Un saludo. David Baca.

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