Publicaciones del patrimonio y de la naturaleza en las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla.
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lunes, 20 de abril de 2020

El Coto Las Canteras de Osuna


El Coto Las Canteras es conocido como “La Petra de Andalucía” por sus espectaculares relieves en piedra. Localizadas en terrenos de la Antigua Urso (Osuna), que han sido utilizados como cantera, de los cuales se extraía la piedra para las construcciones desde época ibérica. Su explotación se intensificó a raíz de la importante labor constructiva desarrollada por el IV Conde de Ureña en el siglo XVI hasta la década de los años 60 del siglo pasado, cuando se deja de trabajar con ella.

Los relieves del Coto Las Canteras fueron realizados a partir del 2004 por el escultor local Francisco Valdivia, el cual deseaba mostrar la historia del lugar a través de ellos. La temática escogida es la íbera con influencia romana, ya que los primeros que comenzaron a trabajar la Cantera fueron los turdetanos.


Los Tocadores de Cuerna están inspirados en unos relieves encontrados en las murallas antes del enfrentamiento con Roma. Alcanzan lo 5 ms de altura y los 60 cms de profundidad tallados en la propia piedra arenisca.



El Escudo de Osuna representa osos encadenados a una torre y sobre ella la Diosa Canna que aparece alada.


Destaca en el conjunto el León Ibérico, tallado en un bloque de 52 toneladas.



La “Petra” de Andalucía, en referencia a la ciudad “perdida” nabatea excavada en el Valle de la Aravá, en Jordania. Sus construcciones labradas en la misma piedra hacen enmudecer al visitante, que llegado desde el Mar Muerto, contempla tal maravilla. Pues en Osuna tienen una particular “Petra”. Y es que «El Coto Las Canteras» se asienta sobre un lugar de antigua extracción de roca, de piedra milenaria, utilizada para labrar maravillas escultóricas.





Para ampliar información o programar una visita: www.elcotolascanteras.com


Referencias bibliográficas: Ayuntamiento de Osuna y Diputación de Sevilla.

domingo, 12 de abril de 2020

Necrópolis de Osuna



La necrópolis de Las Cuevas se encuentra situada hacia el Este del actual núcleo de Osuna, extendiéndose por ambos margenes de la Vereda Real de Granada.


Las cuevas sepulcrales que la configuran se encuentran talladas sobre un sustrato rocoso relativamente fácil de trabajar y que por tanto ha facilitado le existencia de este conjunto. Litológicamente se trata de un deposito marino costero de llanura de marea que contiene una abundante fauna y especies vegetales.


La necrópolis del Camino de Granada es conocida desde hace varios siglos y ello ha provocado un estado continuo de saqueo y destrucción.


Algunas cuevas aparecen divididas en departamentos con techos abovedados, excavados en la roca, ofreciendo en sus muros pinturas de aves. Los investigadores debaten sobre si estamos ante frescos con motivos puramente paganos o los primeros ejemplos de pinturas con referencias cristianas, si bien la mayoría de los expertos opinan que son más tardías, de época paleocristiana. En el suelo se encuentran gran número de tumbas.


Hoy queda visible del enorme conjunto funerario la serie de tumbas más recientes, datando las más tardías en época visigoda. El expolio de la Necrópolis comenzó en fechas tempranas y recibió su primera excavación sistemática, entre 1784 y 1785, a petición de José de Figueroa Silva Lasso de la Vega y financiada por el Estado a instancias del conde de Floridablanca. Aquel espacio quedó, desde entonces abandonado a su suerte hasta el último cuarto del siglo XX en que se retomaron las actividades para su puesta en valor.


La necrópolis se encuentra en un espacio abierto por lo que el visitante puede acceder a ella todos los días. Muchos de sus restos se encuentran en el Museo Arqueológico local.



Fuente bibliográfica: Ayuntamiento de Osuna.


miércoles, 8 de abril de 2020

Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción



La Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Osuna está catalogada como Bien de Interés Cultural desde la temprana fecha de 1931, en la categoría de monumento, y así aparece publicado en La Gaceta de Madrid del día 4 de junio de ese año.

La Colegiata se encuentra en la Plaza de la Encarnación con la Plaza de Luís de Soto Torres, a pocos metros del Monasterio de la Encarnación, de la Iglesia y Torre de la Merced y de la Universidad, en la localidad sevillana de Osuna, Andalucía.

Este edificio renacentista que sustituyó a la antigua parroquia medieval alberga una de las colecciones de pintura más interesantes del Barroco. Está construido en cantería destacando la portada llamada Puerta del Sol, decorada con grutescos y medallones. En su interior se expone una talla de Juan de Mesa, valiosas tablas flamencas del s.XVI, interesantes piezas de orfebrería y una magnífica colección de pinturas de José de Ribera (el Españoleto). La Colegiata tiene en si mismo 3 áreas expositivas: la propia Iglesia, el Museo de Arte Sacro en la sacristía y el Panteón Ducal.



Se erige a instancias de don Juan Téllez Girón (1494-1558), IV conde de Ureña.

Se levanta sobre el solar de la denominada “iglesia del Castillo”, construida poco después de la reconquista de la ciudad por Fernando III el Santo en 1239 dentro de la fortaleza existente en el promontorio que dominaba la localidad.

El templo debió ser trazado hacia el año 1531, año en que el conde acababa de tomar posesión de la ciudad de Osuna. En 1534, con la obra ya iniciada, se obtiene la bula del Papa Paulo III permitiendo la implantación de una colegiata, dotada con un cabildo compuesto por un capellán mayor y ocho capellanes de coro.




El patio de entrada, independiente del conjunto de la colegiata, responde a los modelos de la arquitectura doméstica de la época, que por razón de la carga simbólica de sus inscripciones, frescos y relieves de sus yeserías se convierte en uno de los conjuntos funerarios más representativos del nuevo estilo clasicista y de la mentalidad humanista de las casas señoriales de Andalucía.





En cuanto al rico patrimonio mueble de tipo renacentista conservado en el interior de esta colegiata, hay que destacar la colección de retablos de Juan de Zamora y de Juan Bautista de Amiens, las pinturas y esculturas hispanoflamencas, y la decoración pictórica y escultórica del patio, sacristía y el coro del Santo Sepulcro, un ejemplo perfecto, a pequeña escala de las nuevas estéticas arquitectónicas y artísticas de la época, en las que sobresalen el “Entierro de Cristo” de Roque Balduque y las pinturas de la “Alegoría de la Inmaculada” de Hernando de Esturmio y la “Anunciación” de Gerard Wytel de Utrecht.




En la sacristía, además, entre otras interesantes piezas artísticas donde se exhiben piezas de orfebrería, alabastro, enormes libros de oraciones y vestimentas litúrgicas, es preciso citar la serie de grandes cuadros del maestro del tenebrismo español José de Ribera "El Españoleto", pintados expresamente para esta Colegiata por encargo del duque de Osuna, por entonces Virrey de Nápoles.



Una pieza fundamental del conjunto de esta colegiata es el denominado “Santo Sepulcro”, un panteón ducal situado bajo el altar mayor, construido a partir del año 1545. Su acceso se hace a través de una majestuosa reja que cierra la capilla de la cabecera de la nave de la Epístola, que presenta en su frente un retablo de madera dorado rodeado por un amplio dosel de telas encoladas en cuya parte superior pueden verse dos grandes osos de pie, símbolo de la ciudad de Osuna que toma su nombre del vocablo latino de este animal. A su izquierda, una muy estrecha y empinada escalera conduce hasta el primer sótano de esta iglesia, donde se encuentra la capilla del panteón. Su portada, la traza general y los detalles decorativos no son tan finos como los de la portada exterior, y parece que fueron ejecutados bajo la dirección de Martín de Gainza, el que fuera aparejador de Riaño.




A un nivel inferior al Panteón están los enterramientos de la familia ducal, una serie de nichos dispuestos a lo largo de los muros, en varias salas, repletas de inscripciones y símbolos sobre la muerte.



Referencias bibliográficas: Diputación de Sevilla y Ayuntamiento de Osuna.